El acceso actual de nuestros niños a diferentes medios tecnológicos nos ha impulsado como padres a comprender la importancia de dejar que nuestros hijos se familiaricen con estos medios y les permita despertar su curiosidad y desarrollar habilidades del pensamiento.

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Contenidos en Internet: un desafío para la protección de los niños

19 de octubre de 2017 | 1:18 pm

M. Francisca León D.
Psicóloga Previf.

El acceso actual de nuestros niños a diferentes medios tecnológicos nos ha impulsado como padres a comprender la importancia de dejar que nuestros hijos se familiaricen con estos medios y les permita despertar su curiosidad y desarrollar habilidades del pensamiento. Pero a la vez, nos desafía a ser guías claros y consecuentes respecto del uso que se le da a la tecnología. Los niños necesitan entender cuando y como utilizar computadores, celulares, videojuegos, etc.

Por una parte los medios tecnológicos se han transformado en una herramienta riquísima para ampliar nuestros conocimientos en distintas áreas y resolver sinnúmero de necesidades. Pero a la vez, la experiencia terapéutica nos ha mostrado con preocupación la facilidad que tienen los niños pequeños de acceder a través de internet a contenidos no adecuados para su edad por contener información o imágenes que ellos no están preparados para procesar.

De esta forma, el ser expuesto, por accidente o por acción de terceros, a contenidos con imágenes violentas, sexualizadas o que simplemente provoquen un desconcierto en los menores puede acarrear una alteración en la forma en la que los niños intentan integrar la información, confundiéndolos y provocando angustia.

Cada vez es más frecuente recibir en el espacio terapéutico a niños pequeños repitiendo a través de juegos o dibujos conductas aprendidas en videos de internet, utilizando un lenguaje no acorde para su edad e intentando manejar temáticas que les son ajenas o incomprensibles. Esto se acompaña de manifestaciones conductuales y emocionales de los menores, como ansiedad, irritabilidad, inquietud, entre otras.

Los padres y educadores estamos invitados a favorecer el diálogo con nuestros niños, indagando en la posibilidad de que pueden estar expuestos a estas situaciones e intentando transmitirles la importancia de ser pacientes al momento de querer acceder a todos los contenidos que ofrecen las redes. Es nuestro deber, por tanto, involucrarnos activamente en su acercamiento a estos medios, supervisando los sitios y juegos a los que acceden y la cantidad de tiempo a la que están expuestos a estos estímulos audiovisuales. En este punto, es fundamental la regulación del tiempo del uso de tecnología audiovisual, aún se trate de contenidos adecuados y acordes a su edad, ya que también debemos procurar que destinen tiempo al desarrollo de habilidades que se dan en otros contextos, como la socialización.

Más que un rol fiscalizador, debemos tener una postura atenta, ejerciendo una guía cariñosa y clara respecto del uso de los medios tecnológicos y de esta manera, les transmita preocupación por favorecer un desarrollo sano en todos los aspectos de su crecimiento. A su vez, debemos ser conscientes de nuestra propia actitud frente al uso de dispositivos tecnológicos sin olvidar que modelamos con nuestras conductas cada una de las experiencias de nuestros hijos.